Somos parte del esfuerzo por consolidar una literatura del norte de Chile.
















R. ALEJANDRO PÉREZ MIRANDA, (Antofagasta, 1955) Profesor de Estado Castellano; Periodista y Cción. Social (egresado); Magister en Evaluación y Curriculum. Trabaja desde el 2002 en Antofagasta y Arica en la DIBAM hoy SERPAT.
Posicionamiento Programa Biblioredes Región de Antofagasta, Dibam, (2002) – Coordinador Regional de Bibliotecas Públicas (2008-2023) – Capacitación en Bibliotecas Públicas en España (2010) – Gestiona edificio de Ex Estación de FFCC Arica La Paz para Biblioteca Regional – Auditor Interno de Calidad DIBAM (2012 – 2023) – Gestiona implementación del SNPC en la región (2018).
PUBLICACIONES: En Suecia escribe dos guiones para cine: ”Secretos de un Doble Exilio” y en coautoría con P. Pérez Santiago y ”Plickten” (El Deber) ambos filmados en 18mm b/n. Publica el año 2018 ”Poesía Desprotegida” 2da Edición, ”recopilación de poesía de la prensa de Antofagasta 1900 a 1920”. 135 pags. El año 2014; “Bases para un Plan Regional de Fomento Lector, 2013”. Plan regional de fomento lector, Arica. 51 pags. El año 2017, “La Literatura en el Norte de Chile” Compilación de Documentos, Mesa Regional de Fomento Lector, Arica. 77 pags.; el año 2018; “Homenaje al Periodismo Antofagastino”. 100 años de periodismo 1873 -1973. 173 pags.; el año 2020 ”Hazla Cortita, una Larga Historia de pocas Palabras”, recopilación de cuentos breves de Arica y Parinacota. 100 pags. Y el año 2022 una 2da. edición ampliada de ”Hazla Cortita, una Larga Historia de pocas Palabras”, 146, pags. Del 2016 a 2019 y 2023 trabaja en la Co-Dirección de la separata de La Estrella de Arica ”De Puño y Letras” publicación semanal (por 4 meses de 4 páginas) color.Publica también artículos: el 2019 en “Revista Provinciana”, Univ. Valparaíso. ”Las Letras mas allá del Desierto”; el año 2021 en versión digital en ISSUU publica ”Arica una Ciudad que Lee; 10 Años de Fomento Lector en Arica y Parinacota”, 73 pags.; el año 2022, en ”CBC Magazine” del Colegio de Bibliotecarios de Chile: ”Los Libros de don Yamandú Fuentes” Estudio de bibliotecas personales en regiones; y el año 2023, en formato separata un ”Homenaje a la Autoría Femenina de la Región de Arica y Parinacota” 23 pags.
Todos los libros, artículos y separatas publicadas son de libre circulación, y para su reproducción solo se solicita al mención de la fuente. Norte Literario es un espacio dedicado a la literatura del norte de Chile, donde se encuentra un catálogo de documentos y un blog sobre obras y autores regionales.
OTROS DATOS BIOGRAFICOS:
HE PUBLICADO SOLO PARA DEJAR DE CORREGIR (Entrevista)
El escritor es palabra escrita, su imagen y su voz debiera ser vedada a los medios de comunicación..
R Alejandro Pérez es parte de aquella generación perdida de la literatura chilena, también alguna vez llamada la generación del segundo libro. Abjura de la suerte de escritor público, “es mas digna una mujer pública”, comenta.
Estudió en un liceo fiscal, pasó por tres o cuatro universidades, no ha ganado ningún concurso literario, nadie lo ha antologado, no es socio de la SECH y si alguien alguna le vez lo tradujo fue una buena amiga. Ultimamente sigue perdiendo pelo y ganando guata. No se priva de tertulia literaria: llega al último y se va primero.
De comentarios sobre sus escritos no tiene idea. De la película que filmaron sobre un relato suyo (“Secretos de un Doble Exilio”, 16mm, 19’, 1989) y en la cual trabaja también como ayudante de dirección, opina que el argumento literario no lo entendió nadie y que ese ya no es problema de él. Sin embargo lo intentó nuevamente (“El Deber”, 16mm, 25’ 1990) “claro que con peor éxito”, acota: “es que hay que exigirse”.
En los 90 escribe en el semanario «Liberación» de Malmo, Suecia y publica en edición bilingüe un cuento. Hoy tiene terminados un libro de cuentos y otra novela que llega a las 500 páginas, y publica una antología “Poesía Desprotegida”, por la Universidad A. Prat de Iquique, Chile junto a otros textos que al decir de Mario Bahamonde, «son propiedad del olvido».
Me siento junto a él mientras en su pieza mal iluminada, fosca y desordenada, rodeado de postales de escritores y libros usados, trabaja frente a su computadora. Le gusta leer, y va mal hilvanando historias de ello, por cumplir. Así, casi al azar, cuenta que una vez se perdió unos días en la cordillera con dos amigas, un folklorista Osvaldo Torres y un burro, pero, agrega, “le juro que el burro sabía lo que hacía”.
Ha sido feliz?, le pregunto. Y se detiene: dice que conoció el mar. Que vio una tarde a su hija arengar a sus compañeros de colegio y entrar a la Cámara con su puño izquierdo en alto. «Quise a una mujer, y me enamoré de una colombiana. Me emborraché en muchas partes con buenas personas. Respiré el aire limpio de la cordillera y vi el mar por debajo. Renuncié a convencer que escribir es un trabajo». Guarda un silencio y agrega: “Y después de tanto y de tantas cosas no aprendí mucho de literatura, pero sí de estupideces, y le aseguro -concluye- que se reconocer una apenas la veo”.
Reconoce maestros?… Usted trabajó años en un Taller de José Donoso, fue alumno de Parra y de E. Lihn: “Usted aún no me entiende mucho si me pregunta eso. Mi maestro fue Héctor Borda Leaño que con paciencia y generosidad nos contaba su vida, una vieja de una pobla de Puente Alto, allá por la Carol Urzúa que veía los ángeles y una hermosa tarde me dijo que yo era buena persona. Mi abuela con sus historias a media luz en esa mesa del pellejo. El haber visto a un viejo de 70 años agarrar a piedrazos a un camión lleno de milicos -y achuntarle-. O saber de una alumna, una niña de trece años, bailar semidesnuda en un bar de mala muerte. También he aprendido de las estupideces de un Lafourcade o del arribismo de un Zurita -entre otros.
Cuál es su mejor trabajo literario? “Fueron los de los años ochenta cuando trabajaba en una ONG., léase Organización No Gubernamental. Hacía proyectos: mis mejores ejercicios de ficción. Le juro que esos proyectos eran ejercicios de fantasía y técnica a nivel de un soneto clásico (allí había un verdadero poeta un tal Nelson Correa). Y bueno, organismos de solidaridad alemanes, holandeses, italianos los financiaban, mandaban la plata, plata que la gente de las poblas se comía, se farreaba, unos pocos organizaban la resistencia con ella y los menos, embaucados ellos, trataban de hacerla rendir. Estos últimos eran los que más mal la pasaban. Pero en todo caso, para mi, una buena novela vale mucho menos que cada uno de esos proyectos que escribí en esos tiempos.
Es cuidadoso con sus publicaciones? “Tanto que lo he hecho muy pocas veces”. Pero también tiene el cuento. “No cuente el cuento. Mire joven: yo no soy escritor, soy lector”, me espeta receloso con voz seca. Si escribo es por algo absolutamente personal y si publico es para dejar de corregir. Para pasar a otro tema. Para exorcizar otro fantasma.
LITERATURA ACTUAL, MASOQUISMO CLASEMEDIERO: Usted no debe reconocer generación, pero, qué opina de la que le continuó?… Usted dice Fuguet, Eltit y Gómez y Cía?. Escritores mercuriales. Limpio masoquismo clasemediero. Cuentitos sórdidos, qué: sino alcanzan a cuentitos, relatillos sin distancia de la realidad que viven. Están reduciendo la literatura a su particular y agónica ideología. Mala cosa esta colección de Planeta”.
No recomienda a ninguno? Así de drástico?: “Yo no recomiendo nada a nadie amigo. Usted todavía parece ver Mesías”.
Pero qué lee? Qué ha leído con gusto?… Lo de Rivera Letelier, genial su mejor libro ese «Romance del Duende… genial, con él muere nuestra dignidad, esa la mas noble veta que unió a los trabajadores con las letras. Ahh y por supuesto Francisco Simón Rivas sus seis novelas me quitaron el sueño. Me neutralizaron la imaginación. Un tipo además valiente. Qué me dice de “La Traición a Esculapio”?, nada, no me dice nada porque el libro desapareció y porque a Simón Rivas no lo quieren conocer. Vaya a entrevistarlo a él y no pierda el tiempo conmigo.
LA POESIA UN EJERCICIO DE DIGNIDAD: Ud. publicó una Antología de Poesía Antofagastina de principios del siglo pasado. Qué evolución ve de esa poesía a la actual? . “Mucha de esa poesía obrera era anónima. Fue escrita por trabajadores, no por trabajadores de la cultura. Trabajadores de verdad. En esos tiempos la poesía era un ejercicio de dignidad. Era publicada en la prensa obrera, por obreros que aprendieron a escribir en la mancomunal o en el sindicato por las noches, autodidactas que rimaban, que escribían sonetos. Respóndase usted mismo, qué poeta joven escribe un soneto?. Acá no hubo evolución fue ruptura pero hablemos de otra cosa porque esto me da pena”.
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Como usted ya habrá percibido querido lector, el entrevistado no es el mas interesante escritor de esta generación. Ya no es tan displicente con los malos aficionados como años ha. Además esa antaño franca petulancia que tenía ante la mediocridad la ha perdido. Y ni tan mal educado aparece hoy. “Con diez años de menos” como decía Silvio Rodríguez quizás se hubiese salvado el personaje.
Mas, como también usted lector inteligente ya se habrá dado cuenta: el autor de esta entrevista soy yo. Esperemos entonces, para el bien de los dos, que en lo que resta por jugar me vaya bien, así usted no habrá perdido el tiempo leyendo esta entrevista y yo estaré en mejor posición para luchar por un cambio en las relaciones de poder. ”
Gracias.
