PEDRO PABLO HUMIRE LOREDO, 1935, Socoroma. Fue un poeta de recia raigambre aymara. Comienza a publicar en 1966 en la Editorial Universitaria. Ganó concursos y obtuvo premios por su poesía indígena. Vestía de poncho, socarrón y cabizbajo, usaba el charango como cuchillo. Fue aymara sin descanso y en todo lugar. Se hacía de enemigos, comentaba con filo sobre otros escritores locales, mas fue siempre respetado como poeta y canta-autor.  

Su última presentación pública fue ya no recuerdo cuando en una asociación de ex ferrocarrileros en una calle de imprentas cerradas y comederos chinos acá en Arica. Las sillas duras y muchas vacías le escucharon con un respeto -que nosotros no tenemos- leer por última vez en público sus versos en español y aymara, sentir su charango y su voz golpeada.

Humire caminaba rápido en la ciudad y se perdía en una esquina en la noche como si fuera de día, con su charango bajo el poncho, siempre apurado. Esa noche habíamos compartido unas cervezas en un bar de calle angosta y oscura, allí rasgueó mas por importunar entre girones de recuerdos de su biblioteca de Socoroma. Tarde ya se calzó su sombrero. Después de unos pasos juntos, la calle húmeda y oscura se lo tragó. Fue la última que le vi, que fueron menos de las que hubiera deseado.R Alejandro Pérez Miranda, se puede reproducir citando la fuente.