Mauro Gatica Salamanca, Arica 1974. Profesor de Estado en castellano. Fue director de la Editorial La Liga de la Justicia. Ha publicado en cartoneras y en diferentes antologías. Actualmente reside en Bolivia. Es también músico. Sus principales obras son “Shhh…” (2010), “En Deshabitar la Razón” 2020, y “La Comarca” 2021
“Shhh…” de Mauro Gathi-k, Edit. Cinosargo, 2010. No es fácil comentar un libro que no tiene texto, creo que Tzetan Todorov ni siquiera lo intentaría, me gustaría ver su cara si en una prueba le dieran el libro de Gathi para analizarlo. Sin embargo me embarco en el desafío. Es un libro sin texto, es decir sin historia, sin personajes, sin párrafos, sin número de páginas, pero con tres capítulos que dan alguna pista “perspectiva…”, “nimiedades” y “panoramas”. Tiene formato de libro, hojas de libros, tapa de libro, y parece libro, solo que como decía no tiene texto, incluso le sacó derechos de autor como si alguien mas pudiera escribir de esa forma, pero lo fundamental, lo realmente importante es que este turro de hojas compaginadas, nos dice algo. Es un libro que sin texto, pero con letras, sin palabras pero con vocales y consonantes, paradojal, extrañamente logra decir (y cuanto me gustaría ver la cara de los bibliotecarios tratando de catalogarlo). Si uno recurre a los correlatos, quizás sean los artefactos de Parra, alguna poesía de Gómez de la Serna, ejercicios literarios que al igual que el de Gathi posee la capacidad de establecer el nexo comunicante con el lector, de traspasarle su mirada, de ofrecer su perspectiva darse a entender. Y no es fácil usando un discurso tan novedoso y personal. Con Gathi se aprende un nuevo idioma, el idioma de Gathi, y uno logra comunicarse, ese es su mejor logro. Y a riesgo de parecer extemporáneo no dejo de pensar que Carlos Bousoño es una buena pista para entrar en su análisis, y acompañado de este español llego a la conclusión que es un libro.
Lo que comunica ya es otra cosa. Creo que Gathi se contentó con configurar su textualidad, su gramática, y postergó el sentido del texto. Es mas, lo que leí, si es que se puede decir “leer” no llegó a parecerme conmovedor aunque lograba provocar ese ejercicio introspectivo, esa vuelta hacie dentro (de uno mismo) que provoca la buena poesía. El libro de momentos me remitía a un diccionario (pero también que libro de poesías, que novela no es un diccionario) y quizás ese sea su mayor defecto, mas el aprender a leerlo, el ejercicio de descifrar era fascinante, y en ello hay una propuesta de viaje, el viaje que todos emprendemos al abrir un libro (es decir es un libro!), solo que el sentido a veces me enrostraba una suspicacia, en otros una ironía, en varios soledad, en algunos golpeaba incluso mis convicciones sociales, lingüísticas, analíticas., pero en ese discurso que se va configurando con la secuencia de sensaciones (pero ojo, no es un libro de poesías) se me perdía el horizonte. Creo que es la parte mas débil del libro, porque a estas alturas me convenció que sí, que es libro.
Otra de las cualidades de “Shiii…” es además de novedoso, un libro accesible a todo público, se deja leer -perdón quizás debería decir con mas propiedad mirar- con gracia, con interés, tiene el don ya decíamos de la originalidad y podría fácilmente encontrarse mañana en una edición de lujo en una de las principales librerías del país, si puede adquirirlo ahora hágalo, no se arrepentirá, y si quiere regalarlo, no quedará mal si es para una persona inteligente. Un acierto además de Editorial Cinosargo. Finalmente decir que quienes escriben libros son escritores, así que salud y larga vida Mauro Gathi en este mundo no exactamente de las letras, pero si estoy convencido en el de la literatura.
“La Comarca, un Ensayo sobre el Desarraigo”, libro de 146 páginas, de Editorial Aparte, Arica Chile.
La Comarca, dice la RAE de la palabra comarca, ”división de territorio que comprende varias poblaciones”. Comarca es una palabra que en su etimología, es decir en su historia, pertenecería al bajo latín, o latín tardío en que se hablaba ya mezclado con idiomas locales, es decir con palabras bárbaras. Así, “comarca” se compondría del prefijo latino “con” de significado junto, unido, y la raíz del germánico “mark” de significación “borde de un territorio, frontera”, etimológicamente su significado es “la unión o encuentro en el borde del territorio o frontera”. Y la Comarca es eso, digo el libro de Gatica Salamanca…, y bien que lo entendemos nosotros…, es ese, este, territorio fronterizo habitado por pueblos originarios, africanos, peruanos, chilenos y bolivianos además de inmigrantes. Que mejor palabra para definirnos que “comarca”.
Sin embargo, la obra de Gatica va mas allá. Esta comarca se auto-declara, se autodefine en su bajada de título o subtítulo como un “Ensayo sobre el Desarraigo”, “La Comarca, un Ensayo sobre el Desarraigo” Y lo apunta a reglón seguido, bajo el título. En principio una contradicción, desarraigo es lo contrario al “territorio de varias poblaciones”, desarraigo es expatriación, destierro, exilio…; o bien, en un sentido mas complejo y ya interpretando, podemos concebir a esta comarca, como el territorio, el lugar de poblaciones desarraigadas.
Porque “La comarca un ensayo sobre el desarraigo”, es sobretodo, y lo advierte su presentación: poesía. Un ejercicio poético original, profundo en su dramatismo e intrépido en su forma, como lo son las obras de este gran poeta. El contenido supera el título de la obra. Con mucho. Es una obra, un escrito, extremadamente dramático en el mejor y mas profundo sentido del concepto. Un drama que transmite una sensación, mas exactamente: que transcribe una emoción mas profunda que el terror, su lectura trasunta un pavor o pánico memorable, ese que no tiene ya sangre, que no muestra ni fantasmas ni esos manidos zombis, ni descuartizamientos, La Comarca no expresa ese terror tan cinematográfico, es una obra que deja la sensación de pánico e introspección porque nos muestra a nosotros, a nuestra tierra, lo que fue esta arena que hay hoy bajo el pavimento que pisamos, asolada por la insularidad, la guerra, La Comarca da fe de criaderos de negros, cita el valor de la pieza de ébano, rememora 200 latigazos dados allí, dos cuadras mas arriba de donde hablamos ahora, en un lenguaje que no intenta demostrar, que no cuantifica ni cualifica, sino que en un lenguaje que en su esencia sirve, que en su esencia solo persigue entregar una emoción, un sentimiento, en un lenguaje pura y exclusivamente poético. Mauricio Gatica es un poeta, y como tal no pretende demostrar nada, solo expresar una emoción mediante la fuerza de la poesía. No incurramos en el error al que a veces el mismo pareciera inducirnos, Gatica usa un verdadero lenguaje poético por sobre la historiografía la documentación o la referencia bibliográfica.
No se equivoquen entonces. No porque diga “Ensayo” van a encontrar un ensayo, es un ensayo de un poeta, de un escritor nato. Dicen que la historia de nuestra América la hicieron nuestros escritores: Arguedas, Asturias, Rómulo Gallegos, acá en Chile un Baldomero Lillo, Coloane, Carlos Droguet, Francisco Simón Rivas… La historia, no esa académica que disputa Fondecit y confronta bibliografía o estadísticas en aulas magnas, sino aquella que conmueve nuestras viseras y que nos lleva a la acción, aquella historia de verdad que hace que los pueblos tomen opinión, esa historia que nuestra gente, nuestro pueblo necesita, la escribe hoy mi amigo a mucha honra Mauricio Gatica Salamanca.
Y digo lo anterior porque después de leer La Comarca, Ensayo contra el Desarraigo, uno no sigue siendo el mismo, queda sembrada una semilla en nuestro interior que, espero, no morirá.
¿Cómo lo logra? Qué hace que este texto tenga rango de poesía mayor? Cómo logra generar en nosotros una emoción?, ¿Una sensación?, ¡cómo llega a dejar en nosotros una impresión? Porque leer, La Comarca indudablemente conmueve. Impresiona. Esa pregunta nadie hasta hoy, en esencia, la ha respondido a cabalidad… pero me han invitado a hablar sobre el libro y aventuro algunas hipótesis. En esencia Gatica Salamanca profundiza en la sensación tan propia nuestra, tan aprehendida ya que de tanto verla, no la vemos, a nosotros como a nuestras estirpes las cruza el desarraigo, y cada desarraigo trasporta, trae una cuota de dolor, dolor que olvidamos, que postergamos. Salamanca nos retrotrae a esos momentos, a esas situaciones en que nos ensañamos, en que la frustración se expresa en rabia, odio, maltrato, crueldad y su acierto, en mi opinión, está en dejar a los personajes tanto a aquellos que detentan el poder como a las víctimas, hablar en primera persona, en permitirnos escuchar, tanto a quien explota y menoscaba como a sus víctimas, directamente, escuchar, leer su voz, a zambos, a negros, al cimarrón, como dice en la página 11
“Mi amo me llamó / Jerónimo Albarracín Castillo / pero no sé si ese será mi nombre. // En el año 1694 me acusaron de varios hurtos”
Por otra parte y con el afán seguro de acercarnos aun mas a esas víctimas, Gatica supedita el verso mas al concepto que al ritmo, prefiere que se entienda claro y directo y para ello quita la rima, y no solo la rima, quita también la metáfora en beneficio de la referencia, directa, explicita, para que el mensaje fluya sin ambages ambigüedades ni equívocos.
“¡Fui llevado a juicio. / Es cierto lo del otro mulato / ambos planificamos el asalto / a la tienda de la ciudad / robamos barras de plata / y petacas de cuero con talegas / en su interior. // Un negro libre y un pardo / dieron fe de nuestro hurto”.
El relato cobra valor e impacto por su frialdad, por lo dramático que cuenta en un lenguaje frío, casi distante, ausente de emoción, no hay metáforas, rima ni ritmo decíamos, ni imágenes, no hay hipérbaton, ni elipsis, ni hipérboles, no hay alusiones ni anáforas ni metonimias, nada, el lenguaje totalmente despojado de florituras o recursos estilísticos. Esa frialdad, es lo efectivo…
“Fuimos castigados a 200 azotes / dados por las calles de Arica. // Luego nos enviaron a Potosí / para ser vendidos como mercancía / con prohibición de volver / so pena de la muerte de horca”.
Creo que este es el recurso fundamental (lo que no resta que existan otros que por la brevedad de este momento no me explayo) para lograr el impacto que produce el leerle. En el segundo capítulo, como en el tercero: Por la Razón o la Fuerza, y Protocolo de Ingreso confirma el estilo, e incluso se acerca a la construcción historiográfica citando textos de periódicos, obituarios, actas de cabildo, incluso artículos de leyes y oficios, texto que unidos por su contenido, por su sentido de maldad, de perversidad de los discursos, por la manifiesta crueldad, la ferocidad del poder, todos ellos institucionalizados y en consecuencia aun mas brutales. Un texto que desborda de emoción, que paradojalmente no es reflejo físico, documentado de nosotros, de nuestra ciudad o de nuestra historia, aunque use también esos documentos o evidencias, es un reflejo de la que ha sido nuestra alma, nuestro espíritu, es nuestro drama decíamos antes, y que mejor que un poeta para mostrárnoslo. Sí, una poesía que no es poesía, que no tiene en estricto rigor un lenguaje poético, pero que eso mismo la hace mas poesía, digno lenguaje de un poeta de la talla de Mauricio Gatica. Felicitaciones, y mas que por el tema tratado, por la forma, por su estilo que es, en verdad, lo que hace grande la obra de un poeta. Mis sinceras felicitaciones. RAPM.